VI. UNIVERSIDAD DE SINALOA

Década de los cuarenta

El 9 de octubre de 1941 el Congreso del Estado expide el decreto número 197 que cambia de nombre a la Universidad Socialista del Noroeste por el de Universidad de Sinaloa.

El primer rector que tuvo la Universidad de Sinaloa, fue el ingeniero Enrique Coppel Rivas (1941), quien, al ser designado Director de Acción Social del Distrito Federal, dejó la rectoría en manos del licenciado Arturo García Formentí, en 1942.

El 2 de noviembre de 1943 el QF Amado Blancarte fue nombrado rector de la Institución.

Al asumir la gubernatura del estado el general Pablo Macías Valenzuela, el licenciado Raúl Cervantes Ahumada es nombrado rector a partir del 1 de enero de 1945. Nacido en el Amole, municipio de Guasave, Sinaloa, el 24 de junio de 1912, Cervantes Ahumada hizo sus estudios en el Colegio Civil Rosales y en la Escuela Nacional de Jurisprudencia de la Universidad Nacional Autónoma de México, en la que en 1939 recibió el título de abogado. De 1931 a 1932 había sido tesorero del Municipio de Guasave; profesor de literatura e historia del Colegio Civil Rosales, de 1935 a 1936; en 1935 presidente de la Federación de Estudiantes de Sinaloa; secretario de la Biblioteca Nacional de México de 1940 a 1944; y profesor de Derecho Mercantil en la Facultad de Jurisprudencia de la UNAM, desde 1941.

La primera tarea que emprendió Cervantes Ahumada al llegar a la rectoría de la Universidad, fue la de redactar una nueva Ley Orgánica para la institución.

Aprobada el 13 de enero de 1945 (decreto 57), en ella se enmarcan los fines primordiales de la UNISIN, que son los de impartir la educación secundaria, preparatoria, normal, profesional, altos estudios y técnica. Integrada por las escuelas secundaria, preparatoria, normal, enfermería y obstetricia, ciencias químico-biológicas, ciencias matemáticas, enseñanza comercial y técnica, derecho y ciencias sociales, estudios agrícolas, estudios médicos, instituto de estudios médicos, instituto de investigaciones económicas y sociales e instituto de investigaciones históricas, alcanzó elevado prestigio regional. El gobierno de la Universidad de Sinaloa estaba a cargo del Consejo Universitario, el Patronato Universitario, el rector, los directores de facultades, escuelas e institutos; y las academias mixtas de profesores y alumnos.

El Consejo estaba integrado por el rector, el secretario general, los directores de las escuelas y facultades, los directores de los institutos, un representante alumno de cada escuela y el presidente de la Federación estudiantil. El rector era nombrado por el gobernador del estado, y duraba en su cargo tres años, pudiendo ser reelecto.

El 25 de junio de 1945 acontece la muerte por infarto al miocardio del ingeniero Andrés Ochoa, catedrático de la institución y constructor de la segunda planta del Edificio Central, acaecida en lamentable situación en la que se vio involucrado el rector Cervantes Ahumada, por un coraje que le hizo pasar al regañarlo por haber quedado mal la pintura de las paredes del edificio.

Disgustados, los estudiantes demandan ante el gobernador la salida de Cervantes Ahumada, objetivo que logran el 1 de julio.

Del 1 de julio de 1945 al 24 de septiembre de 1947 fue rector el QF Amado Blancarte, quien ya lo había sido durante el gobierno interino del licenciado Teodoro Cruz. Durante su periodo un grupo de comerciantes pretendieron quitar a la Universidad el 2% que de todos los impuestos se venía entregando para su sostenimiento. Sin embargo, la situación no pasó a mayores gracias al apoyo que la institución recibió de los estudiantes, profesores y un grupo de amigos agrupados en un Círculo de Amigos creado ex profeso.

Enfrentado con los estudiantes, Blancarte renunció a la rectoría el 24 de septiembre de 1947.

El 1 de octubre, el gobernador nombra oficialmente rector al licenciado Rodolfo Monjaraz Buelna, quien había sido Secretario General de Cervantes Ahumada y Amado Blancarte, e incluso rector interino durante breves días.

Monjaraz Buelna nació en Culiacán Rosales, Sinaloa, el 10 de abril de 1917. Sus estudios primarios los cursó en la Escuela Federal Tipo (1923-1929), la secundaria (1930-1933), en el Colegio Civil Rosales; la carrera de profesor normalista (1933-1936) en el Colegio Civil Rosales; la preparatoria (1939-1940), en la Universidad Socialista del Noroeste; y la licenciatura en Derecho (1941-1943), en la Universidad de Sinaloa.

La administración de Monjaraz Buelna se integró de la siguiente forma: Secretario General, Lic. Juan B. Vega Rodríguez; Tesorero General, Profr. Leopoldo Leyzaola Díaz; Sección de Educación Física, Profr. Francisco Mendoza Pinzón y Profra. Carolina Bazúa Arredondo; Comisión de Estudios y Disciplina, profesores Reinaldo González Sr., César Humberto Franco y José Álvarez Tostado; encargados de la Biblioteca y Museo, Felipe Belmontes Román, Francisco Flores Rendón y Francisco Sibrián Rendón; y laboratoristas Francisco Salazar Goicochea, David Manzanares Rivera, Alejandro Padilla Noriega y Ernesto Camacho Sánchez.

El 10 de noviembre de 1947, el gobernador Pablo Macías Valenzuela, emite una nueva Ley Orgánica (decreto 36), redactada por Monjaraz Buelna, la que cambia la forma de gobierno de la institución. Ahora son máximas autoridades el Consejo, el rector, los directores de las escuelas, facultades, institutos y jefes de departamentos; y las Juntas Directivas de Profesores y Alumnos. Es decir, han desaparecido del gobierno de la institución el Patronato Administrativo y las academias mixtas de profesores y alumnos, aunque éstos últimos siguen conservando sus prerrogativas en las juntas directivas. El rector sigue siendo nombrado por el gobernador y el tiempo que dura en su encargo no cambia. En esta ley ya no se contempla a la Escuela Normal, ya que ésta se convirtió por disposiciones del gobernador, primero en la Escuela Normal Urbana Vespertina, y después en la Escuela Normal de Sinaloa, y que traerá como consecuencia, además, la supresión del Internado, al pasar éste a la Escuela Normal de Sinaloa el 31 de diciembre de 1949.

El 23 de febrero de 1948 estalla una revuelta estudiantil en contra del Circuito del Pacífico S. A. en demanda de facilidades para entrar a los lunetarios de los cines de la localidad, problema que cesa el 3 de marzo con el otorgamiento del 50% de descuento en el precio de los boletos a los estudiantes, acuerdo al que se llega después de ser semidestruidos los cines Humaya y Lírico.

Se distinguieron como catedráticos en la década de los cuarenta: Ing. Matías Ayala, José Álvarez Tostado, Lic. J. Alonso Álvarez, Lic. Rodolfo Monjaraz Buelna, Dr. Jesús Rodolfo Acedo Cárdenas, Profra. Agustina Achoy Guzmán, Germán Aréchiga Zepeda, QF Amado Blancarte, Manuel Armenta, Profra. Carolina Bazúa, Ing. Eduardo Bátiz Gaxiola, Dr. Otilio Castañeda Torres, QF. José María Cota y Cota, José Ramón Díaz Franco, María Guadalupe Félix Rea, Profr. César H. Franco, Profr. Reinaldo González, Profr. Reinaldo González López, Profr. Luis Alfonso Gastélum, Ing. Guillermo Gerzabeck, Profra. Angelina Viedas de Gómez, Roberto Hernández, Flavio Hernández Ibarra, QF. Graciela Sotelo de Ibarra, QF. Alfredo Ibarra Jumilla, Leopoldo Leyzaola Díaz, Profr. Carlos López Portillo, Ing. Eliseo Leyzaola, Profra. Velina León de Medina, Francisco Mendoza Pinzón, Francisco Nevárez, Profra. Emilia Obeso López, Enriqueta Pérez Inda, Ignacio Rodríguez, Profr. Enrique Romero Jiménez, Profr. Alfonso Rojo de la Vega, Arq. Gabriel Sánchez Hidalgo, Profr. Antonio A. Serrano, QF Francisco Salazar Goicochea, Profr. Isidro Salas Barrón, Ricardo D. Tena, Rafael Vidales Tamayo, Dr. Domingo Vega Rodríguez e Ing. Luis Vélez.

Humberto Bátiz Ramos

(1 de septiembre de 1950-1 de septiembre de 1956)

El 1 de septiembre de 1950 el gobernador, general Pablo Macías Valenzuela, designa rector al doctor Humberto Bátiz Ramos. Ese mismo día el Consejo Universitario nombra la administración del rector: Lic. Raúl Valenzuela Lugo (Secretario General), estudiante de Leyes Juan Bautista Palazuelos (Tesorero General), profesor Reinaldo González (Comisión de Estudios y Disciplina), profesor Juan Macedo López (Extensión Universitaria y Acción Social), QF Carlos Osuna y Osuna (Jefe de Laboratorios y Gabinetes), Raúl Franco Barreda (director de la Biblioteca y Museo) y profesor Jorge Castro Campos (director de Educación Física).

En realidad, el doctor Bátiz Ramos cubrirá dos periodos rectorales, en virtud de que al terminar su primero, el gobernador doctor Rigoberto Aguilar Pico lo designó para un segundo a partir de 1 de septiembre de 1953.

Bátiz Ramos nació en Navolato, en 1907, pero ocho años más tarde su familia emigró a Los Ángeles, California, ciudad en la que cursó la primaria y secundaria. En 1923 se inscribe en la Escuela Nacional Preparatoria y en 1928 en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de México, institución en la que obtuvo su título el 21 de junio de 1934.

Cuando recibió la institución, ésta contaba con 573 alumnos en preparatoria, 46 en la Facultad de Comercio y Administración, 5 en la de Ciencias Físico-Matemáticas, 28 en la de Ciencias Químico-Biológicas y 51 en la de Derecho y Ciencias Sociales.

Casi recién llegado a la rectoría, a fin de plantearle las necesidades de orden material de la institución, se entrevista con el presidente de la República, licenciado Miguel Alemán Valdez, de quien recibió considerable apoyo e incluso lo compromete a que visite la Universidad.

Durante su gestión se creó el Departamento de Extensión Universitaria y Acción Social, a propuesta del cual el 12 de septiembre de 1951 se creó el Teatro Universitario Sinaloense, y más tarde los Talleres Gráficos de la Universidad —hoy Imprenta Universitaria— equipados con una moderna prensa Chandler, cajas mesas de prueba papelería y tipos suficientes en cantidad y calidad. También se crea el Instituto de Investigaciones Económicas y el Bufete Jurídico Estudiantil dependiente de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, instalándose este último en una oficina ubicada en el número 45 de la calle Rafael Buelna.

Nace la Escuela de Economía, al crearse el bachillerato de humanidades para esta carrera y los estudios profesionales correspondientes; la carrera de Ingeniero Topógrafo e Hidrógrafo se transforma en Ingeniero Topógrafo y Geodesta; se adoptan los planes de estudio de la UNAM en la Escuela Preparatoria y en las carreras de Economía, Ingeniería Civil, Comercio y Administración. El Consejo Universitario toma el acuerdo de que por un periodo de tres años, se permita el ingreso a la Escuela de Enfermería a todo alumno que haya cubierto cualquier bachillerato y a quienes acrediten estudios de normal; y que puedan ingresar a la Escuela de Economía las personas que acrediten la carrera de Contador Público y Auditor bajo el plan de 7 años que funcionó en la Universidad.

Varios actos reconocimiento tuvieron lugar durante su gestión. Por vez primera el 24 de julio de 1951 se otorga el grado de Doctor Honoris Causa al licenciado Miguel Alemán Valdez, siendo la primera vez que una personalidad de esta estatura visita a la institución. En sesión solemne del 28 de noviembre de 1954, el Consejo Universitario declara Huésped de Honor al presidente de la República, licenciado Adolfo Ruiz Cortínez, durante visita realizada a la Universidad.

Con motivo de la celebración de sus bodas de oro profesionales, se otorga medalla de oro a don Reinaldo González como preclaro maestro de la juventud sinaloense. Se autoriza la cantidad de $4,750 para una pintura en algunos muros de la institución, cuya temática se relacione con la personalidad de Rafael Buelna Tenorio. Como homenaje en vida ante los estudiantes y por su brillante labor docente durante más de 30 años, se acuerda colocar en cinco aulas de la institución placas de mármol con los nombres de los catedráticos Eliseo Leyzaola Salazar, Matías Ayala Quintero, José María Cota y Cota, Amado Blancarte y Reinaldo González. Se ordena al escultor Canessi la confección de 6 bustos de bronce de los ex catedráticos Antonio Canale y Eliseo Leyzaola, y los catedráticos en servicio Matías Ayala Quintero, José María Cota y Cota, Amado Blancarte y Reinaldo González; para ser colocados en la nueva Escuela Preparatoria que la Universidad construiría. El del profesor Reinaldo González fue propuesta de la FEUS.

Aspecto digno de resaltarse es el establecimiento de manera permanente premios y distinciones para catedráticos y alumnos de la institución, otorgándose a los primeros las siguientes: mención honorífica Epitacio Osuna para los profesores que hubieren cumplido 10 años de servicios docentes no interrumpidos, medalla de plata Ruperto L. Paliza, a los que hubieren cumplido 15 años, medalla de oro Genaro Estrada para los que hubieren cumplido 20 años, y el grado de Doctor Ex Oficio para los que hubieran cumplido 25 años. Para los alumnos se acordó otorgar diplomas a quienes obtuvieran obtenido el primer lugar en cada escuela o facultad, y medalla de oro Rafael Buelna al alumno que hubiera obtenido el primer en aprovechamiento en toda la institución.

Durante su rectorado, en el ámbito cultural destacan las siguientes actividades: visita la Universidad la Misión del Seminario de Cultural Mexicana, realizado diversos actos académicos y culturales en el auditorio Ruperto L. Paliza; bajo la dirección de Socorro Astol se presenta con gran éxito la primera actuación del Teatro Experimental Sinaloense en la biblioteca pública Abelardo Medina; se reorganiza y empieza a funcionar el grupo de Teatro Universitario Sinaloense, a cargo de Vicente Echavarría; en memoria del tercer centenario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, se realiza un ciclo de conferencias en el que se reúne a los más destacados representantes del pensamiento regional; se beca al señor Antonio Nakayama para que se dedique a la investigación de la historia del estado de Sinaloa con miras a su publicación; participa el grupo Teatro Universitario Sinaloense en el Concurso Nacional de Teatro Universitario realizado en el Teatro del Palacio Nacional de Bellas Artes, logrando un amplio reconocimiento; en el marco del primer centenario del Himno Nacional, se realiza un ciclo de conferencias; participa la Universidad en los eventos conmemorativos del aniversario de la Revolución mexicana con danzas indígenas y una tabla gimnástica. Asimismo, hacen visita de cortesía una comitiva de la Universidad de Sonora integrada por su rector, ingeniero Norberto Aguirre; el director de la Facultad de Derecho, licenciado Enrique V. Michel; y un grupo de estudiantes.

En lo relativo a normatividad se aprobaron dos reglamentos especiales: el de Incorporación de Enseñanzas y el de Jubilaciones de los Servidores de la Universidad de Sinaloa.

La Universidad estuvo representada en eventos como el Segundo Congreso Nacional de Sociología realizado en la ciudad de Monterrey por el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, al que asistió el licenciado Rodolfo Monjaraz Buelna como delegado de la Universidad; y la Segunda Asamblea Nacional de la Asociación Nacional de Universidades, realizada en la ciudad de Guanajuato, a la que asistieron el rector y el secretario general. Además, la Universidad fue sede de algunos eventos importantes como el XI Congreso Mexicano de Historia.

Las obras materiales sobresalientes del rectorado del doctor Bátiz Ramos son el inicio de la construcción de los edificios de la Escuela Preparatoria y del auditorio. Para ello fueron importantes dos donativos del presidente de la República, uno por $ 400,000 y otro $300,000. Los anteproyectos fueron elaborados por los arquitectos Víctor Manuel Bazúa y Héctor Mexía Rochín. También, se llevó a cabo proyecto de ampliación de la planta alta del Edificio Central.

Durante su segundo periodo se mejoraron en un 38 % los sueldos del rector; en un 66 % los del secretario general; en un 25 % los del tesorero general; siendo el único incremento que los funcionarios recibieron durante los dos periodos. En lo que se refiere a los catedráticos, durante el primer año de su primer periodo recibieron un incremento de un 60 % para los sueldos de quienes impartían materias académicas, y de un 25 % para quienes daban materias no académicas; en su segundo periodo, los sueldos tuvieron un incremento general del 10 %. En lo que atañe al personal administrativo, los sueldos de los sirvientes se incrementaron en un 140 %; el del personal de disciplina en un 65 %; el de los jefes de departamentos en un 40 %; el del personal de talleres y servidumbre en un 60 %.

Con el fin de terminar con la imagen negativa que los estudiantes tenían ante la sociedad por las actividades económicas —venta de fotografías, peticiones de dinero y otros— para la recaudación de fondos para celebrar el día del estudiante, acordó que todos los gastos de coronación y vestido de la reina universitaria serían cubiertos por la tesorería de la Universidad previo presupuesto presentado por la Federación de Estudiantes Universitarios de Sinaloa.

Por primera vez en la historia de la Universidad de Sinaloa, se celebró un torneo intramuros de fútbol americano con el objetivo de fomentar este deporte entre el estudiantado sinaloense, por ser el favorito en toda institución de enseñanza superior.

Para la administración de su patrimonio la Universidad de Sinaloa contaba con un Patronato Universitario, el cual fue creado mediante el decreto 255 el 30 de junio de 1955. Estuvo integrado inicialmente por Jorge Almada Salido, Rodolfo Esquer Lugo, Manuel J. Clouthier, Guillermo Vidales Martín del Campo, Alfonso Gómez, Fernando Bellón y por los directores de educación (el estatal y el federal). Desapareció el 26 de agosto de 1961 al derogarse los decretos que lo crearon, entregando los fondos existentes a una comisión nombrada ex profeso por el H. Consejo Universitario.

El crecimiento que se dio en la matrícula, en el personal académico y en el presupuesto, así como los títulos expedidos por la administración de Bátiz Ramos fue el siguiente:

CICLO

MATRÍCULA

PROFR.

TITÚLOS

PRESUPUESTO

1950-1951

703 (629h-74m)

89

16

$ 605, 400.00

1951-1952

756 (667h-89m)

92

10

$ 922, 991.00

1952-1953

807 (710h-97m)

95

11

$ 961, 559.58

1953-1954

888 (784h-104)

102

16

$ 964, 626.12

1954-1955

944 (822h-122m)

105

14

$ 995, 878.86

1955-1956

1118 (950h-168m)

123

14

$ 1, 100, 184.35

Justo es reconocer que Bátiz Ramos siempre gastó menos del presupuesto asignado.

Al dejar la institución, en su último informe rectoral expresó:

No hemos tenido durante los seis años de nuestra gestión ni preferencia para persona o grupos estudiantiles determinados. Nuestra preocupación ha sido velar por el estudiantado en masa, considerándolos miembros todos de una misma familia a la que hay que mantener unida con lazos de afectos recíprocos, de ideales comunes, de aspiraciones nobles y de tendencia sanas.

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