Rodolfo Monjaraz Buelna (5 de octubre de 1966 - 25 de febrero de 1970)

El 5 de octubre de 1966 se designa rector sustituto al licenciado Rodolfo Monjaraz Buelna y el día 28 se toma la protesta como secretario general al licenciado Marco César García Salcido y como tesorero al licenciado Joaquín Zamorano de los Ríos. También se extendieron nombramientos de directores de departamento al licenciado J. Benjamín Gaxiola Cota (Servicios Escolares), CP Sergio Salazar Trapero (Promoción Financiera), Miguel Tamayo Espinoza de los Monteros (Extensión Universitaria), Belisario Domínguez (Control de Bienes e Inventarios), Alfonso Gómez León (Personal y Archivo), profesor Francisco Mendoza Pinzón (Educación Física), Carlos Manuel Aguirre (Biblioteca), Carlos H. Hernández (Mantenimiento), Gilberto Medina Inzunza (Máquinas IBM) y Raúl Cortés Baltazar (Editorial).

El 15 de noviembre se instala formal y legalmente el H. Consejo Universitario. Los problemas político estudiantiles habían quedado atrás.

Durante el periodo de Monjaraz Buelna se incorpora la Escuela Preparatoria de Escuinapa, se suprime el departamento de Estudios y Planeación Universitaria para pasar a depender del Departamento de Servicios Escolares; cambia su nombre el Instituto de Idiomas por el de Centro de Estudio de Idiomas; se otorga el grado de Doctor Ex Oficio al licenciado Monjaraz Buelna, al licenciado Luis Alfonso Gastélum Soto, al doctor Otilio Castañeda Torres, al doctor Jesús Rodolfo Acedo Cárdenas, y a los químico farmacéuticos Benigno Zazueta Amarillas, Francisco Salazar Goicochea, José María Palazuelos y Ramón Orozco Bastidas; se aprueban varios planes de estudio; se suprime la carrera de químico de la Escuela de Ciencias Químico-Biológicas, creada en 1961, y se crea la de Químico Industrial; se incorporan las escuelas preparatorias de Escuinapa, de Guasave, la Rafael Buelna Tenorio, Nocturna Cervantes, Emiliano Zapata y Popular Nocturna Número 1 de Culiacán; se acuerda crear la Escuela de Medicina; se crea en la Escuela de Contabilidad y Administración la licenciatura en Administración de Empresas; se publica el decreto 297 aprobado el 12 de noviembre de 1968, que autoriza al Poder Ejecutivo del Estado para que, por causa de utilidad pública y mediante el pago de la indemnización correspondiente, expropie los terrenos para complementar la construcción de Ciudad Universitaria, y cuyos propietarios son Froylán Alvarado y el Colegio Chapultepec.

Se otorgan a los trabajadores administrativos, agrupados en el ATUAS, las distinciones Antonio Cárdenas, Alfredo Prieto, Tomás Alvarado y Néstor Inzunza. A propósito, el profesor Joaquín Panduro asume la secretaría de la organización sindical de administrativos, para el periodo 1968-1970.

Del 8 de marzo al 29 de abril de 1969, los profesores universitarios acuerdan constituir la Federación de Sociedades de Profesores e Investigadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa (en sustitución de la Sociedad General de Profesores). Redactada la Declaración de Principios y el lema ("Por la cultura universitaria al servicio del pueblo"), el 15 de mayo se integra el primer Comité Ejecutivo:

Presidente: Raymundo Ríos Astorga; suplente: Roberto Rodríguez.

Secretaría de Trabajo y Conflictos: Heriberto Murillo; suplente: Enrique Escalante.

Secretaría de Organización y Difusión: Jesús Manuel Sarabia; suplente: Ignacio Virgen.

Secretaría de Finanzas: Luis Alfonso Hernández; suplente: Laura E. Rangel.

Secretaría de Actas y Acuerdos: Jesús Hernández Castro; suplente: Efraín Cortés López.

En el ciclo escolar 1968-1969 se inscribieron 5,455 alumnos, de los cuales 1,632 lo hicieron en las escuelas superiores, 723 en las de nivel medio, 2,287 en las preparatoria, y 813 en las de enseñanzas especiales.

Eran escuelas y facultades: Derecho y Ciencias Sociales, Ciencias Químicas, Ciencias Físico-Matemáticas, Contabilidad y Administración, Economía, Enfermería, Agricultura y Trabajo Social. La Universidad tenía escuelas preparatorias en Culiacán, Los Mochis, Mazatlán y El Rosario. Estaban incorporadas las preparatorias de Guasave, Guamúchil, Nocturna Cervantes, General Rafael Buelna Tenorio, Popular Nocturna número 1 y Popular Emiliano Zapata.

La institución tenía 44 maestros de tiempo completo, 25 de medio tiempo y 329 de asignatura, que hacían un total de 397 profesores que impartían 690 materias a 104 grupos.

La Biblioteca Central contaba con 21,877 volúmenes y 8,075 tesis, y había registrado en el ciclo escolar 1968-1969 8,319 lectores. El resto de las bibliotecas de la institución contaban con un total de 19,685 volúmenes.

Si bien es cierto, en este tiempo la Universidad no contaba con maestrías, sí becaba a profesores para que estudiaran este nivel en otras universidades, como fue el caso, entre otros, del químico Salvador Retamoza Leyva para hacer estudios de maestría en Ciencias Lácteas y Tecnología de Alimentos en la Universidad de Arizona; y del químico Rafael B. Gastélum Orozco, para realizar estudios de Maestría Química en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey; ambos de la Facultad de Ciencias Químicas.

Durante su gestión el gobierno de Sinaloa, a propuesta del gobierno federal, pretendió utilizar parte de los recursos que entregaba a la Universidad para becar alumnos, sin tomar en consideración la opinión de las autoridades universitarias. La administración de Monjaraz Buelna y los estudiantes universitarios se opusieron con energía, hasta lograr que las autoridades gubernamentales no pusieran en funcionamiento el proyecto, a pesar de haberse aprobado éste mediante decreto el 29 de diciembre de 1968.

El 12 de febrero de 1970 el Congreso del Estado aprobó una nueva Ley Orgánica (decreto 104) para la Universidad Autónoma de Sinaloa, en la que se disponía que las autoridades universitarias eran la Junta de Gobierno, el Consejo Universitario, el rector, el secretario general (por vez primera aparece como autoridad); los directores de facultades, escuelas, institutos, centros de estudios, jefes de departamento; y los consejos técnicos de las escuelas y facultades. El rector era la autoridad ejecutiva de la institución, era nombrado por la Junta de Gobierno, si era titular o sustituto, o bien por el Consejo Universitario si era interino. Duraba en su cargo cuatro años y podía ser reelecto.

Gonzalo Armienta Calderón (25 de febrero de 1970 -7 de abril de 1972)

Poco antes de que terminara el periodo de Monjaraz Buelna, los estudiantes hablaron con Marco César García Salcido y José Luis Ceceña Cervantes, candidatos naturales a la sucesión rectoral, para que no presentaran sus candidaturas hasta en tanto no lograran sus demandas: aprobación del Proyecto de Ley Orgánica propuesto por los universitarios en 1969; derogación del sistema becario; y nombramiento del rector con la participación directa de los universitarios.

Sin embargo, el 22 de febrero de 1970 como reguero de pólvora circula por la ciudad de Culiacán la noticia de que el licenciado Gonzalo Armienta Calderón había sido designado por la Junta de Gobierno rector de la Universidad, dejando en el camino las pretensiones del doctor Fernando Uriarte, quien también aspiraba a la rectoría, a pesar de haber desempeñado el cargo a fines de los cincuenta y principios de los sesenta. En medio del repudio estudiantil, Armienta Calderón toma posesión de su cargo el 25 de febrero según las actas del Consejo Universitario. A partir de ese momento, la situación en la institución rosalina vivirá momentos extraordinariamente tensos, tanto para los estudiantes como para las autoridades.

Armienta Calderón vio la luz primera el 10 de enero de 1924 en Las Tapias, municipio de Culiacán, Sinaloa. Fueron sus padres Fernando Armienta Urrea y Aurora Calderón Félix. Estudió la primaria en Sinaloa de Leyva (de primero a tercer año) y en Culiacán (cuarto en la número 5 y quinto y sexto en la Benito Juárez), la secundaria en el Colegio Civil Rosales y en la Universidad Socialista del Noroeste (1936-1939), la preparatoria (1939-1941) en la Universidad Socialista del Noroeste y la profesional en la Universidad de Sinaloa. Se recibió de abogado el 10 de enero de 1948. Catedrático de la institución de educación superior, desde ese año, imparte clases en las escuelas Preparatoria, Derecho y Contabilidad. Durante varios años fue representante del Gobierno del Estado ante el Consejo Universitario

De 1948 a 1950 fungió como agente del Ministerio Público del Fuero Común y Juez de Primera Instancia del Ramo Civil, en Culiacán, Sinaloa; en 1951, abogado consultor del Ayuntamiento de Culiacán; de 1951 a 1952, Subprocurador General de Justicia en el Estado de Sinaloa; magistrado del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Sinaloa (1954-1958) y Secretario del Ayuntamiento de Mazatlán (1960-1962).

Armienta Calderón integró su administración con el Lic. Rafael Armando Guerra Miguel (Secretaría General), Ernesto Zúñiga Leyva (Tesorero General) y CP Isaac Inzunza Rochín (Contralor General); y como directores de departamento fungieron Lic. Gilberto Zazueta Félix (Estudios y Servicios Académicos), CP Pedro A. Borboa V. (Promoción Financiera), QFB J. Burgueño Parra (Extensión Universitaria), Ing. Ángel Hidalgo Huelves (Centro de Cálculo), Profr. J. Armando Moreno Lafarga (Educación Física), Carlos Manuel Aguirre (Biblioteca). Como jefes de sección fueron nombrados J. Antonio Berlanga (Enseñanza Audiovisual), QFB Ernesto Camacho Sánchez (Servicios Escolares Locales), QFB Roberto Aragón (Servicios Escolares Foráneos), Alfonso Gómez León (Personal y Archivo), Óscar Félix Villegas (Vigilancia y Conservación del Patrimonio), Miguel Tamayo Espinoza (Promoción Artística), Raúl Cortés Baltazar (Editorial), Julián Guzmán Rodríguez (Control de Bienes e Inventarios) y profesor Eduardo Ramos Pérez (Radio UAS).

Siete días después de su arribo, Armienta Calderón remueve de la dirección de la Escuela de Economía al licenciado José Luis Ceceña Cervantes y designa como secretario encargado de la dirección al licenciado Alfonso Velázquez Leyva, acción que dará mayor intensidad al fuego, por ser Ceceña Cervantes uno de los catedráticos más apreciados de la institución.

El 8 de octubre de 1971, fecha de la inauguración de Radio Universidad, el Secretario de Educación Pública, Víctor Bravo Ahuja, estuvo en el auditorio Ruperto L. Paliza para dar a conocer a los universitarios el monto del subsidio que el gobierno de Luis Echeverría Álvarez había acordado para la Universidad Autónoma de Sinaloa. Ante el acoso de los jóvenes estudiantes, el funcionario federal salió en medio de la rechifla y exclamando que no entregaría ningún aumento al subsidio. El rector, en respuesta incrementó las acciones represivas, más todavía cuando fueron tomadas las oficinas del edificio central. En la segunda quincena de noviembre fueron expulsados los alumnos Liberato Terán Olguín, Alfredo Octavio Millán Alarid, Florentino Castro López, Carlos Calderón Viedas, Ramón Hernández Guerrero, Jaime Palacios Barreda, Carlos Arturo Guevara, Gilberto Guevara Reynaga, Rafael Castillo Sánchez, Camilo Valenzuela, Eduardo Salomón Hernández, Audómar Ahumada Quintero, Sergio Félix Tamayo, José Santos Maradiaga, Marco Antonio Guerra Arellano, Sergio Obeso Meza, etc.

En diciembre de 1971 se cancela el primer semestre de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y el de la Escuela de Economía en virtud del bajo porcentaje de asistencia registrado, y se abre un semestre intensivo.

A pesar de la situación violenta que vivía el campus universitario, durante el periodo de Armienta Calderón se otorgó el grado de Doctor Ex Oficio a los licenciados José Ramón Díaz Franco, Clemente Vizcarra Franco y Juan B. Vega Rodríguez; al profesor Enrique Romero Jiménez; y al QF Benigno Zazueta Amarillas.

Se crean Radio Universidad, el Bufete Jurídico Estudiantil de la Facultad de Ciencias Físico-Matemáticas, la Escuela de Ciencias del Mar de Mazatlán, el Cine-Club Universitario General Lázaro Cárdenas; y la carrera de Técnico en Observación Meteorológica en Los Mochis; se establece la Escuela de Artes y Oficios en lugar del Taller de Artes Plásticas; se suprime la carrera de Químico Industrial en la Escuela de Ciencias Químicas y en su lugar se crea la de Ingeniero Bioquímico.

Se incorporan las escuelas preparatorias Nocturna Sigmund Freud de Guasave y la Hermanos Flores Magón, y se fusiona la Escuela Preparatoria de Guasave. Se aprueban cursos de nivel maestría y doctorado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Se reforman varios planes de estudios.

Los trabajadores administrativos (ATUAS) eligen a Ramón Elías Lau Noriega como Secretario General, para el periodo 1970-1972; en 1971 el profesor Joaquín Panduro redacta el primer proyecto de estatutos para la organización sindical.

En 1970 se contratan los servicios profesionales del arquitecto Agustín Hernández para iniciar la construcción de la Ciudad Universitaria, ubicada en terrenos contiguos al poblado de La Lima, en el noroeste de la ciudad de Culiacán. Con la colaboración de maestros y alumnos de la Escuela de Ciencias Físico-Matemáticas, la Gerencia del Distrito de Riego número 10 y de la Asociación de Agricultores del Río Culiacán, y con una inversión de $ 503,370.67 se iniciaron los trabajos de desmonte, nivelación, levantamientos topográficos, trazado y apertura de calles perimetrales, construcción de camellones centrales, plantación de árboles en el vivero que surtiría a las zonas verdes del proyecto, y elaboración de planos topográficos y arquitectónicos. En el resto de su periodo se construyeron los primeros edificios

La Escuela Superior de Agricultura que venía funcionando desde que se fundara en el ala norte de la Escuela Preparatoria, fue cambiada al kilómetro 23 de la carretera Culiacán-Eldorado a un edificio construido ex profeso por el Gobierno del Estado con el apoyo económico de los agricultores, ganaderos sinaloenses y el ingenio Rosales. Las instalaciones, ubicadas en 20 hectáreas donadas por Manuel Suárez, constaban de diez modernos edificios con aulas diseñadas especialmente para la enseñanza audiovisual, con oficinas administrativas, cafetería, biblioteca, y locales para laboratorio, circundadas por ochenta hectáreas de terrenos de riego. Para resolver el problema de transporte de estudiantes, profesores y personal administrativo, la Universidad adquirió dos autobuses.

El 9 de agosto de 1970 se convocó a los poetas y literatos de la República a un concurso para la composición del himno a la Universidad. Los 31 trabajos que se recibieron de todas las regiones del país, fueron revisados por el jurado calificador integrado por el poeta Carlos Mc. Gregor Giacinti, licenciado Clemente Vizcarra, profesor Enrique Romero Jiménez, Carlos Manuel Aguirre, profesor Humberto Hernández Medrano, la alumna María Dolores Almada López y el rector de la institución; resultando ganador el poeta Otto Raúl González que compitió bajo el seudónimo de "Rosales".

Durante el primer año de su administración la Universidad contaba con 7,454 alumnos inscritos en las diferentes escuelas, de los cuales 5,832 se concentraban en la ciudad de Culiacán. En la Escuela Preparatoria Central 1,804 alumnos; en la de Contabilidad y Administración 912 alumnos; Ciencias Químicas 554; Agricultura 212; Economía 191; y Trabajo Social 161.

La cúspide de la situación violenta universitaria se alcanzó el 7 de abril de 1972 con el asesinato, por las fuerzas represivas, de los estudiantes preparatorianos María Isabel Landeros y Juan de Dios Quiñónez, en los alrededores del Edificio Central.

A las seis de la tarde con cuarenta minutos de ese día, en sesión extraordinaria se reunió el Consejo Universitario para discutir la situación de la institución. Estuvieron presentes los consejeros Lic. Raúl Valenzuela Lugo, Lic. Santiago Flores Castro, CP Ramiro Cervantes Castro, Ing. Abelardo Reynosa Vega, Ing. Joselín Aguilar Bernal, Lic. J. Atanasio Sepúlveda Uriarte, QFB Enrique Senés Zamorano, J. Joel Buciéguez Lizárraga, Enf. María de los Ángeles Ordóñez Zazueta, Enf. Talia Quetzal Hernández León, Enf. Silvia Rosa Rivera de Martínez, Lic. Juan B. Vega Rodríguez, Lic. Raúl René Rosas Echeverría, Lic. Juan A. Tames Híjar, Lic. Pedro Pérez Montes, Enf. Fabiola Margarita King Armenta, Ing. Ernesto Murillo Díaz de León, Enf. Olga Risela Elizalde, Dr. Julio Ríos Tirado, Enf. María Guadalupe Gaxiola Caro, Miguel Ángel García Lizárraga, María Teresa Coronado Audelo, Ramón Murguía Aguirre, Francisco Frías Castro y licenciados Gonzalo Armienta Calderón, rector y presidente del Consejo, y Rafael Armando Guerra Miguel, Secretario General de la Universidad y del Consejo.

Una vez declarada legalmente establecida la asamblea, el rector tomó la palabra:

Dado el sesgo que han tomado los últimos acontecimientos donde lamentablemente se ha masacrado a algunos estudiantes por aquéllos que no encontrando más camino que el desorden y la violencia quieren conservar la Universidad, pero tomando en cuenta que eso se atribuye a mi presencia con la actitud que han tomado ellos y que inclusive han distorsionado nuestra imagen a nivel nacional a través de la prensa, me veo pues en la penosa necesidad de presentar ante la Junta de Gobierno mi renuncia como Rector.

Después de que el rector leyó el documento dirigido a los padres de familia y a la opinión pública, Ramiro Cervantes pidió la palabra para dirigirse a los consejeros:

No soy ningún orador, pero me sorprende la actitud que han asumido. ¿Dónde está el entusiasmo, el coraje que tenían para defender la causa de la Universidad? Han escuchado la lectura de la renuncia del rector. Todos sabemos que es obligada. ¿Qué vamos a hacer nosotros ahora? ¿Dónde están los estudiantes? ¿Qué vamos a hacer? ¿Entregar la Universidad al grupo para que la maneje a su gusto?

Interrumpiendo a Cervantes, Armienta Calderón pide retirarse. Antes de que el rector abandone el recinto, Rosas Echeverría expresa:

Antes de que se retire el licenciado Gonzalo Armienta Calderón, quiero manifestarle que es para nosotros, y aún y siempre será, Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa. Y pido al licenciado Armienta que me escuche unas cuantas palabras para manifestarle ante el Consejo Universitario mi criterio personal ante esta situación que mucho deploramos.

Los antecedentes del conflicto todos los conocemos. Sabemos cuáles son las causas, cuál es la raíz que generó este conflicto que dura seis meses; sabemos así mismo cómo el Consejo Universitario agotó con la mesura que lo caracteriza durante este tránsito de seis meses que la Ley y Reglamentos establecen para buscar soluciones positivas a la problemática que hemos venido confrontando; cómo el Consejo Universitario pidió al Gobierno del Estado la intervención para que auxiliase al propio Consejo Universitario en la búsqueda de la solución del conflicto y cómo el Gobierno del Estado argumentó permanentemente que violaba la autonomía de la Universidad.

El rector está renunciando por presiones del Gobierno del Estado y quiero manifestar mi criterio, y considero que ése será el de los demás señores Consejeros, y que el señor Rector lo tenga presente: que nosotros pensamos que por ningún concepto debe aceptarle la Junta de Gobierno la renuncia al licenciado Armienta.

Hace seis meses que querían su renuncia. Hay intereses de otra índole. Extrauniversitarios, mezquinos, escondidos, que se están manejando. La agitación, el desorden y la indisciplina imperan en la Universidad. Por eso quiero proponerle al H. Consejo Universitario que nos pronunciemos por exigir a la Junta de Gobierno, que no acepte la renuncia al rector Lic. Gonzalo Armienta Calderón, y que si el Gobierno del Estado por presiones de grupos políticos ha presionado para que renuncie, decirle al Gobierno del Estado que la autonomía de la Universidad ha sido violada y que sea el Gobierno del Estado el que se responsabilice de la vida futura de la Universidad Autónoma de Sinaloa.

Después de que el licenciado Armienta Calderón abandonó el recinto, su renuncia fue discutida por los consejeros. Finalmente, el Consejo acordó otorgar "un voto de confianza al licenciado Gonzalo Armienta Calderón, como Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y por unanimidad se decide solicitar a la H. Junta de Gobierno que no acepte la renuncia del precitado funcionario".

Reanudada la sesión a las trece horas con quince minutos del día siguiente, y en espera de la respuesta de la Junta de Gobierno, el primer punto que se acuerda es la jubilación del profesor QF Francisco Salazar Goicochea. Después de tratar varios puntos y acordar cosas intrascendentes, sin abordarse para nada el asesinato de Juan de Dios y María Isabel, el Consejo recibe la respuesta de la Junta de Gobierno: se acepta la renuncia del licenciado Gonzalo Armienta Calderón y se nombra como rector interino al doctor Jesús Rodolfo Acedo Cárdenas. Momentos después, el licenciado Guerra Miguel toma la protesta de rigor del doctor Acedo Cárdenas, quien a continuación expresó:

He aceptado esta honrosa designación porque si en algo, en una mínima proporción puedo cooperar, intervenir para que la Universidad pueda seguir su causa gloriosa en noventa y nueve años de destino, y casi renace en un centenario, podremos decir que es un renacimiento de la Universidad. No debe detenernos ningún obstáculo, sino al contrario, esforzarnos mejor.

Pobre del hombre que se detiene ante un obstáculo. Y en estos momentos serios obstáculos tengo que vencer. Y si he protestado cumplir con la Ley y acuerdo del Honorable Consejo Universitario, a mi vez les pido que cumplan como verdaderos universitarios, y así vencerá nuestra Universidad.

No me siento lastimado, porque todos estamos lastimados en nuestras fibras, como universitarios. No he querido mandar ningún mensaje, sino sólo decirles que trabajemos por la Universidad. ¡Esa será mi bandera!

Cuando el doctor Acedo se encaminó hacia la rectoría, para enfrentar los problemas que heredaba, eran las seis de la tarde con cuarenta minutos.

Poco después, los estudiantes impusieron en la Secretaría General al licenciado Manuel Inzunza Sáinz, catedrático de la Escuela de Economía.

Durante el breve periodo de Armienta Calderón más de cien universitarios, entre estudiantes, profesores y trabajadores, sufrieron la represión. Incluso, varios fueron encarcelados.

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